Bitácora poético/cletera...que es lo mismo ni es igual
Journal for poetry and cycling lovers ...that is the same yet it's not equal

lunes, 19 de marzo de 2018

Todas las Piedras III, por David Lethei

TODAS LAS PIEDRAS III

Al caer la tarde,
la luz no hace sino volver a su origen
al umbroso útero que fuere caos
primigenio prístino pretérito.

Al caer a los vastos inframundos
el día no hace sino recordarnos
que a pesar de nuestro brillo devenimos
mortecinos menguantes moribundos.

Al trazar a voluntad de las corrientes
los mil nombres en los rostros de la roca
queda claro que no hay tiempo que no cobre
su salario ni por nimio ni por fatuo.

Al ser lo que se es ni nada menos
ni nada más en nuestro paso ultraterreno
no habrá piedra que no guarde en sus aristas
nuestros nombres numerosos en la niebla.

Al parir la noche, noche noche, de este mundo
nuestros miedos en los sueños más profundos
no hace al hombre ni la máscara ni el nombre
sino sangre salivando la entrepierna.

Somos vida insuflada en la existencia
somos veta en los filones de los dioses
somos padres, somos hijos, arboleda
somos todas las piedras.

__________________
1° Lugar Premio literario Luigi Pirandello 
"Rostros y Máscaras en busca de autor" 
COELI - Rosario, Argentina



Foto por / by 
David Lethei

miércoles, 14 de febrero de 2018

La mierda de Dios / The shit of God

La mierda de Dios


La mierda de Dios son rameras
vestidas de clero
con sangre de niños.

Es mierda en que pululan gusanos
son bestias vestidas de humano
brozas que echar en la pala.

La mierda de Dios son jauría
en la herida depredando inocentes
de la cuna profanando caricias.

Esta mierda que calcina cimientos
es mierda que escupe en los suelos
ralea que desangra las flores.

Esta mierda que a Dios glorifica
su asquerosa pestilencia
por los salones de oro

donde la engullen los que venden
hasta el aire que respiran
los que marchan a la tumba.

La mierda de Dios deambula putrefacta
pasa entre nosotros sin verla
nos ultraja hasta la memoria

aliento de cloaca
enferma hasta la médula
pervierte a nuestros hijos.

Hiede en las redes sociales
parásitos de la miseria
estigma de nuestro tiempo.

La mierda de Dios tiene todos los nombres
incluso los que guardaron silencio
llevan tatuada la peste.

Y es que la mierda de Dios somos todos
sea que la olamos o no.


La mierda de Dios. 



The shit of God


The shit of God are whores
dressed as clergy
with children's blood.

It's shit where worms swarm
they are beasts dressed as human
debris to throw in the shovel.

The shit of God is a dog pack
in the wound preying on the innocent
of the cradle desecrating caresses.

This shit that scorches foundations
it's shit that spits on the floors
low breed bleeding the flowers.

This shit to God glorifies
their disgusting pestilence
across the halls of gold

where those who sell gobble up
even the air they breathe
those who march to the grave.

The shit of God wanders putrefied
unseen passes between us
our memory, it even rapes

sewer breath
sick to the core
it perverts our children.

It stinks in social networks
parasites of misery
stigma of our time.

The shit of God has all the names
even those who remained silent
they have the plague tattooed.

And it is that God's shit we are all
whether we smell it or not.

The shit of God.







por/by 
David Lethei

jueves, 18 de enero de 2018

martes, 19 de diciembre de 2017

viernes, 17 de noviembre de 2017

Thresholds - International Edition

Escrito casi enteramente en inglés, esta obra en su versión internacional incluye 34 poemas e iustraciones por / Written almost entirely in English, Thresholds - International Edition includes 34 poems and illustrations by David Lethei


Disponible en / Available at

jueves, 2 de noviembre de 2017

Poema 31 - ALMA DÚO


Video por / by David Lethei & Giusseppe Marcel
Música por / Music by ALMA dúo - Música&Letra




sábado, 7 de octubre de 2017

Críptico - ALMA DÚO


Video por / by David Lethei & Giusseppe Marcel
Música por / Music by ALMA dúo - Música&Letra


sábado, 2 de septiembre de 2017

A tu Corazón - ALMA DÚO


Video por / by David Lethei & Giusseppe Marcel
Música por / Music by ALMA dúo - Música&Letra


miércoles, 2 de agosto de 2017

Retroreflexión - ALMA DÚO

                                       
Video por / by David Lethei & Giusseppe Marcel
Música por / Music by ALMA dúo - Música&Letra


martes, 20 de junio de 2017

Fall in Autumn - 33rd entry and last -

FALL IN AUTUMN
                     540 days off season


entry 33  Home

               Hablar del hogar puede ser referir al lugar de origen, al domicilio más habitual e incluso, a una tierra prometida por los ancestros. Hablar del hogar puede implicar también ese dominio tangible e intangible que llamamos nuestro, un espacio físico o emocional donde residen nuestros miedos, alegrías y esperanzas, una habitación de luz y de sombra donde los claroscuros son más habituales de lo que uno esperaría. El hogar. Tras más de un año en este viaje, 540 días de frío otoñal, bruma y sólo esporádicos momentos de calor vernal, regresar a este momento en la memoria se vuelve un acto poético poderoso en sí mismo, cierre y principio de un ciclo inolvidable. Volver a caminar las calles de la Chimba con las suelas aún olorosas a las aceras romanas; volver a pedalear Tupahue abajo con las orejas aún resonando con las canciones de Bari; volver, sobre mis pasos, a recorrer la Alameda con los Campos Eliseos aún en las pupilas. Comparar, si bien una actividad inoficiosa, se vuelve entonces natural. ¿Cómo no cuestionarse la falta de áreas verdes en esta urbe comprimida entre montañas? ¿Cómo no recriminar la falta de planificación urbana de sus autoridades, la falta de probidad de sus habitantes, la desagradable costumbre de endiosar al individuo, de exaltar la choreza, y reproducir inequidades? El hogar. Un espacio que percibimos antiguo, familiar, cotidiano y que a la larga termina por no tener nombre, ni bandera, ni lengua específica; un conjunto de calles, rostros, prácticas que sirven de telón para grabar en ellos nuestros futuros recuerdos. Southampton fue mi hogar. Asimismo lo fue Bari, Berlín, Belfast y París, y entre esas y muchas otras no nombradas residieron mis ideas, mis andares, emociones e incluso mis más inolvidables caricias. Pues así como estando allá extrañaba a los de acá, extrañaba estas miradas conocidas, estos tactos, estos actos cotidianos; extrañaba el caminar, por Recoleta, por Bustamante, entre mis plantas, la marraqueta y el pastel del choclo; estando acá lo que se extraña está en inglés, o en alemán, o en italiano y habla de pasta, de albahaca y queso. El hogar se torna entonces un camino, una experiencia en movimiento, un beso pendiente. Hoy llueve en Santiago de Chile y un puñado de nombres repica en las ventanas. Y son nombres extranjeros, de medio oriente o de las Highlands, de China y Gales, Rusia y la costa mediterránea. Son nombres que acarrean consigo rostros, luminosos y vívidos, y que despiertan instantes precisos y preciosos en la memoria de la piel.  El hogar. Mi hogar. Tras dibujarlo en las paredes, evocarlo en las canciones, dolerlo en los pies, llego a la conclusión de que mi hogar siempre estuvo donde estaban los que amaba, por cientos de miles de kilómetros de distancia que hubiere entre nosotros, mi hogar tenía una residencia específica en estas tierras sudamericanas. Hoy, sin embargo, mi hogar es muchísimo más amplio.  Hoy mi hogar también ha quedado allá, en las blancas empedradas del sur de Italia, junto a La Rambla, bajo las montañas de Snowdonia. Hoy mi hogar habla en chino mientras termina sus años de estudio en Inglaterra, viaja entre München y Hamburg musitando en alemán, y ve los amaneceres junto al mar mientras escucha los roncos estertores de los barcos en Liverpool, Portsmouth o Calais. Hoy mi hogar sigue estando dentro mío, pero camina con muchos. Hablando de lo de allá y lo de acá, versando en muchas lenguas y saboreándose los labios y las pupilas en aromas nuevos y conocidos. Hoy llueve en Santiago, en Southampton, en su ventana, en la mía; el día se va cayendo por este lado del mundo, y lo que nos une, y nos desune, esto que fuimos, y que somos, es un deseo agridulce de volver a ser. De volver a caminar, a respirar, de reiniciar el viaje con todo lo ya sabido, de hacerse un hogar nuevo y saborear esos besos ya conocidos, otra vez, como si fuera la primera vez.     




Autumn in Santiago – Santiago de Chile

Fotografía/Photo por/by David Lethei